La ventaja de la casa, también conocida como "house edge" en inglés, es la ventaja matemática que posee el casino sobre los jugadores a largo plazo. Se expresa como un porcentaje que representa cuánto del dinero apostado el casino espera retener estadísticamente.
Este concepto es fundamental para entender cómo funcionan los juegos de casino. No se trata de una garantía de que el casino ganará cada mano o giro, sino de una probabilidad matemática que se materializa en sesiones prolongadas de juego. Por ejemplo, una ventaja de la casa del 2% significa que, estadísticamente, por cada 100 euros apostados, el casino retiene aproximadamente 2 euros a largo plazo.
Es importante reconocer que la ventaja de la casa es parte integral del negocio de los casinos. Sin ella, los casinos no podrían mantener sus operaciones ni ofrecer los servicios que proporcionan. La ventaja varía significativamente según el juego específico.